Tienda online
Con pagos, envíos, cupones y control de stock. Y algo que se olvida siempre: las facturas y las devoluciones.
Cuándo tiene sentido: si vendes más de veinte referencias o necesitas cobrar por adelantado.
Proyectos a medida
Una tienda online conectada a tu programa de gestión. Un panel para que tu equipo deje de usar tres hojas de cálculo. Una web vieja que hay que rehacer sin perder lo que ya posiciona. Eso no tiene precio de tarifa, y prometerte uno por teléfono sería mentirte.
Todo lo que no se resuelve con una web de cinco páginas.
Con pagos, envíos, cupones y control de stock. Y algo que se olvida siempre: las facturas y las devoluciones.
Cuándo tiene sentido: si vendes más de veinte referencias o necesitas cobrar por adelantado.
Una herramienta para tu equipo: partes de trabajo, reservas, inventario, seguimiento de pedidos. Lo que hoy son hojas de cálculo cruzadas por WhatsApp.
Cuándo tiene sentido: si hay dos o más personas tocando el mismo Excel.
Que la web hable con lo que ya usas: tu TPV, tu programa de gestión, tu pasarela de pago o tu agenda. Sin volver a teclear los datos dos veces.
Cuándo tiene sentido: si alguien copia información de un sistema a otro a mano.
Una web que se quedó antigua, o que está en WordPress, Wix o Squarespace y quieres sacar de ahí. Conservando las direcciones que ya posicionan.
Cuándo tiene sentido: si tu web tiene más de cinco años o tarda en cargar.
Alojamientos, pistas, salas, aulas o alquiler de material. Con disponibilidad real, señal y aviso automático.
Cuándo tiene sentido: si pagas comisión a un portal por reservas que podrían ser directas.
Cientos o miles de productos con buscador, filtros y fichas técnicas. Con importación desde tu listado en Excel, no a mano.
Cuándo tiene sentido: si tu catálogo hoy es un PDF que nadie abre.
Por fases, y cada una se cierra con algo que puedes ver y usar. Al terminar cualquiera puedes decir «hasta aquí» y te quedas con lo hecho, funcionando y en tu poder. Nadie queda atrapado a mitad de un proyecto.
| Fase | Qué pasa | Qué te llevas | Pago |
|---|---|---|---|
| Análisis | Nos sentamos a ver cómo trabajas hoy y qué se puede simplificar. Aquí suele caerse la mitad de lo que parecía imprescindible.Una o dos semanas | Un documento con el alcance, el precio cerrado de las fases siguientes y los plazos. | Coste fijo |
| Diseño | Pantallas reales, navegables, con tus textos y tus datos. Antes de programar nada.Una o dos semanas | Un prototipo que puedes enseñar a tu equipo y romper a preguntas. | 30 % |
| Construcción | Se programa por partes y ves cada una en cuanto está. No desaparezco un mes.Según el proyecto | La aplicación funcionando en una dirección de pruebas, con tus datos reales. | 40 % |
| Puesta en marcha | Se publica, se migran los datos de verdad y enseño a usarlo a quien lo va a usar.Una semana | Todo en marcha, con manual corto y una grabación de la formación. | 30 % |
| Después | Un mes de ajustes incluido, porque los problemas de verdad aparecen al usarlo.Y luego, si quieres, mantenimiento mensual | Correcciones sin coste durante el primer mes. | Incluido |
Los porcentajes son sobre el precio cerrado que sale de la fase de análisis. El código y los datos son tuyos desde el primer día: si un día quieres llevártelos a otro programador, te los doy sin discusión.
Un proyecto a medida cuesta bastante más que una web normal y no siempre compensa. Estas son las dos columnas, sin adornos.
Si puedes ponerle una cifra al problema, el presupuesto se decide solo.
En esos casos te mando a la web de negocios, a la de clínicas o directamente a un programa que ya existe. Sale más barato y funciona antes.
Si lo que usas tiene forma de conectarse, se conecta. Si no la tiene, lo miro antes de prometer nada — y te digo que no si no se puede.
Hablemos
No hace falta que traigas la solución pensada. Con el problema y una idea de cuánto te cuesta hoy ya podemos hablar. La primera conversación no cuesta nada y a veces termina en «esto no lo necesitas».