Estilos y ejemplos

Mejor tocarlo que imaginárselo

Aquí hay catorce webs de ejemplo, completas y navegables. No son capturas: puedes abrirlas, moverte por ellas y rellenar los formularios. Mira cuál se parece más a lo que tienes en la cabeza y dímelo, que es la forma más rápida de entendernos.

Los negocios y las parejas de los ejemplos son inventados: los nombres, los precios, los teléfonos y las direcciones. Están ahí para que veas la estructura y el aire de cada estilo, no para hacerlos pasar por clientes reales.

Ninguno me encaja

Estos nueve son un punto de partida, no un catálogo cerrado

Si has llegado hasta aquí y ninguno te convence, es buena señal: significa que tienes claro lo que quieres. Se puede hacer desde cero, con tus colores, tu logo y tu tipografía. También se puede mezclar: la estructura de uno con el aire de otro.

Y si lo que tienes no es una idea sino una referencia — una web que te gusta, unas invitaciones ya diseñadas, la imagen de tu marca — mándamela y trabajo a partir de ahí.

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